viernes, 22 de octubre de 2010

Antes del 24 de octubre

El domingo 24 de octubre la el Distrito Federal vivirá un proceso de suma importancia para su vida política, se elegirán los comités ciudadanos los cuales tendrán como funciones: representar los intereses de la colonia; conocer, integrar, analizar y promover soluciones a las demandas o propuestas de los vecinos de su colonia; elaborar y proponer programas de desarrollo comunitario; contribuir en la ejecución de proyectos de desarrollo comunitario; conocer, evaluar y emitir opinión sobre los programas y servicios públicos prestados por la administración del D.F.

Lo preocupante de este proceso es el nivel de desconocimiento y desinterés con el que lo recibe la ciudadanía, la cual se muestra escéptica a participar de forma activa en su núcleo político inmediato: su colonia. Como habitantes del DF tenemos una autentica oportunidad de comenzar a tomar las riendas del rumbo de nuestra ciudad, estos comités representan una válvula de representación a los ciudadanos que no se identifican con alguna de las opciones partidistas.

Paradójicamente de muchos ciudadanos que se dicen hartos de los partidos políticos son pocos los que se involucran de manera activa y comprometida con esta elección, no entendieron que han dejado abierta la posibilidad a representantes populares, funcionarios o partidos de que sean ellos quienes decidan quien va a ocupar esos comités, repitiendo un circulo vicioso que será más difícil de romper. Para variar las prácticas comunes en una elección se vuelven a repetir: compra de votos, la recolección de credenciales de elector, el condicionamiento de los programas sociales y la discreta intervención de los diputados locales y federales, así como los delegad@s.

Estos comités son un pequeño espacio de poder, pero poder al fin, soy de la idea que al paso del tiempo irán adquiriendo la importancia que se merecen y por ello espero que sean ocupado por personas comprometidas, más allá de sus filias y fobias políticas, de no ser así nuevamente los espacios de participación ciudadana se verán totalmente cerrados. Algunos analistas como Mauricio Merino son poco optimistas con respecto a este proceso, por diversas razones: se espera poca participación, por consiguiente cuestiona la legitimidad de estos representantes, la intervención de los partidos políticos y sus grupos etc.

Bajo estos factores el panorama parece poco alentador, pero es necesario comenzar a ocupar esos espacios, entrar a una contienda, que si bien no puede ser equitativa, no por ello se puede bajar los brazos. Es importante recordarle al ciudadano el valor de su voto, la importancia de su participación y que si bien individualmente poco o nada puede hacer, en una colectividad organizada se pueden ir dando esos cambios necesarios y que tanta falta hacen.

Saramago imaginó el poder ciudadano como un factor capaz de poner en vilo todo un sistema, rebasando ideologías, derecha, izquierda o centro; quizás sea la oportunidad de que se de un ensayo de lucidez y demostrar que la ciudadanía es capaz de actuar sin fuerzas oscuras manipulándola. La moneda esta en aire el domingo 24 de octubre será la primera de muchas elecciones vecinales, de nosotros depende, literalmente estamos en nuestras manos…