Ya casi han
transcurrido tres años desde que se destapó el escandalo que involucra al grupo
financiero Monex, junto con el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y a
quien fuera su candidato –y hoy presidente del país- Enrique Peña Nieto. Desde
junio de 2012 aparecieron monederos electrónicos que presuntamente fueron
utilizados para pagar el servicio de la estructura electoral priista a nivel
local y federal[1]. Casi
al mismo tiempo el empresario José Aquino salta a la escena pública y afirma
que el PRI y el equipo de campaña presidencial le deben la suma de 56 millones
de dólares, mismos que se pretendían pagar a través de operaciones en Monex.
Posteriormente
el Partido Acción Nacional (PAN) presenta una queja ante el Instituto Federal
Electoral (IFE) por presuntas operaciones ilícitas y rebase de topes de campaña
por parte del PRI y su candidato presidencial. Por su parte, el Partido de la
Revolución Democrática (PRD) hace lo propio y realiza una denuncia ante la
Procuraduría General de la República (PGR) por fraude a quien resulte
responsable derivado del supuesto contrato entre el empresario José Aquino y el
equipo presidencial de Enrique Peña Nieto.
En otras
palabras, junio resultó para el PRI y Enrique Peña Nieto un mes por
demás tormentoso; las operaciones financieras, presuntamente ilegales,
realizadas a través de Monex amenazaban con tomar dimensiones de un escándalo
nacional, no obstante esta noticia se diluyó en el torbellino electoral. Ante
esta espiral de silencio la Unidad de Fiscalización del IFE decidió no
investigar a profundidad y declaró infundadas las pruebas, documentos e
información presentada por el PRD y PAN.
El esquema de
triangulación de recursos fue el siguiente: el PRI recibe un préstamo de Alkino
por la suma de $66,326,300.00 y paga esa cantidad más $5,912,500.67 de
intereses $1,682,528.67 por gestoría y $455,358.00 por las tarjetas que da un
total de $74,376,687.34; para conseguir las tarjetas Alkino contrató a Atama la
cual realizó alrededor de 16 pagos que dieron un total de $14,143,318. 44 pesos
a través de una cuenta abierta en banco Monex, pero Atama realizó este mismo
tipo de operaciones con al menos otras cuatro empresas más: Koleos realizó una
serie de depósitos que ascienden a la cantidad de $3,271,900, en lo que
respecta a Tiguan la suma corresponde a $9,228,000 pesos, Efra hizo dos pagos
que dan el total de $126,032 pesos e Inizzio realizó cuatro pagos que dieron un
total de $2,674,702 pesos, todas estas operaciones “económicas” se realizaron a
través de Monex.
Las
suspicacias surgen a raíz de que los supuestos dueños o representantes legales
tienen una relación cercana y directa con el PRI o simplemente son presta
nombres, además los domicilios fiscales corresponden a lotes baldíos o
direcciones inexistentes. En otras palabras hasta la fecha no se sabe el origen
de al menos $103,820,639 pesos, quizás este sólo fue el enganche del precio
total de la Presidencia de México.
Por otro lado
en la Cámara de Diputados se creó una comisión cuyo objetivo principal es
investigar a fondo el caso Monex, sin embargo sus trabajos se han visto
limitados por dos factores, el primero es el margen de maniobra que tiene para
“investigar”, básicamente su labor se ha reducido a recabar información sin
poder requerir a actores fundamentales tal es el caso del actual Secretario de Hacienda, Luis Videgaray
o requerir la presencia de los presuntos dueños o representantes legales de las
empresas Alkino, Koleos, Innizio o el mismo banco Monex. El segundo factor se
refiere a la aplastante mayoría que forman el PRI, PVEM y PNA al interior de la
comisión investigadora cuya estrategia se enfoca a entorpecer las sesiones de
trabajo.
El PRI en
general, pero sobre todo el identificado con Enrique Peña Nieto tiene especial
interés en enterrar el asunto de Monex, a tal grado que intentaron poner como
presidente de la comisión investigadora a José Rangel Espinoza, diputado
tricolor famoso por colocar “charolas” en lugar de placas a su auto de lujo,[2]
quien además se ufanó ante el pleno de la Cámara de Diputados de ser
representante del distrito donde el mismo Peña Nieto vota, a continuación sus
ilustres palabras: efectivamente, soy representante en este Congreso,
primero, de los priístas de mi distrito. De los priístas y simpatizantes que
votaron por mí, incluyendo al ciudadano Enrique Peña Nieto, porque él vota en
el distrito que yo represento, en Atlacomulco.[3]
Y para variar
el silencio de los medios (oficiales) de comunicación se hace sentir.
Finalmente quedan
muchas preguntas por responder, el caso Monex es grave. Nuevamente el factor
del dinero se ha impuesto sobre las instituciones y el Estado, al parecer la máxima
envestidura de nuestro país tiene un precio, pesos y centavos, contantes y
sonantes, tan es así que el PRI y Enrique Peña Nieto lograron pagarlo, por el
momento.
@Win_Ramirez
[1] Operador del PRI decide
hablar: Lo de Monex se volvió escándalo porque EPN no cumplió los pagos, [en línea]
dirección URL: http://www.sinembargo.mx/24-07-2012/306602,
[Consulta: 20 de enero de 2014]
[2]Diputado pone 'charola'
en lugar de placas a Mercedes Benz, [en línea], dirección URL: http://www.adnpolitico.com/gobierno/2013/02/14/diputado-anda-en-mercedes-benz-sin-placas-pero-con-charola,
[consulta: 21 de enero de 2014]
[3] Versión estenográfica
de la sesión ordinaria del martes 16 de abril de 2013, [en línea], dirección
URL: http://cronica.diputados.gob.mx/, [consulta: 21 de enero
de 2014]
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