miércoles, 9 de julio de 2014

El desprecio por el ciudadano


Finalmente sucedió, las leyes secundarias en materia de telecomunicaciones se aprobaron el día de hoy, miércoles 9 de julio de 2014. El Partido Revolucionario Institucional (PRI), aliado con Acción Nacional (PAN), Verde Ecologista de México (PVEM) y Nueva Alianza (PNA) lograron juntar la cantidad de votos necesaria para aprobar un dictamen que atenta contra la competitividad en los rubros de televisión abierta y de paga, además de contemplar una serie de medidas que atentan contra la libertad de expresión de los ciudadanos.

Fueron 340 manos alzadas las que consolidaron el regreso del autoritarismo presidencial y ahora televisivo, las deudas de Enrique Peña Nieto están sobradamente saldadas con Televisa, la principal promotora de su imagen. Si bien se han dado beneficios importantes para los usuarios de la telefonía, también es un hecho que se blindó el poder monolítico de las televisoras.



Al declarar la preponderancia por sector, Televisa se beneficia, dado que no cumple con los criterios especiales que contempla la ley, por ejemplo que otras empresas usen su infraestructura, además de una constante vigilancia por parte del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) quien puede determinar si las empresas incurren en prácticas monopólicas. Así mismo se abrió la posibilidad de censura y persecución a los ciudadanos por sus publicaciones en sus redes sociales, mensajes o llamadas.

Básicamente se puede sintetizar así: una vigilancia, monitoreo y rastreo masivo y permanente, las compañías telefónicas están obligadas a guardar datos de los usuarios en un plazo mínimo de dos años, por lo que se abre la posibilidad de que tu información sea vendida o se le dé un mal uso, la calidad del internet dependerá de cuánto pueda pagar el cliente, por ello este servicio tardará más años en llegar a las zonas más recónditas y pobres de este país, en caso de que llegue.

Bueno, estos abusos pueden parecernos cotidianos y causar algunas rabietas aisladas, no obstante, como alguna vez lo señalé, si los ciudadanos observaran realmente cómo se aprueban estos dictámenes por parte de los legisladores del PRI, PAN, PNA y PVEM pienso que jamás volverían a regresar a una urna. La actitud de los diputados del partido mayoritario (hegemónico) y sus satélites es de prepotencia y pedantería, pero se esconden bajo los pantalones del cuerpo de seguridad de la Cámara, que particularmente en estas fechas suele ponerse sumamente paranoico y sensible.

El debate parlamentario en el poder legislativo mexicano, simplemente no existe y estoy casi seguro que esta situación se replica en los congresos locales; si el ciudadano escuchara las conversaciones que se dan alrededor del recinto, en la corraleta o en los pasillos del recinto, se irían de espaldas y una vez recuperados del impacto no dudo que muchos intentaran ahorcar a sus “representantes”. Pero esta situación va a empeorar, ahora con las reformas a telecomunicaciones el gobierno podrá censurara un noticiero que le resulte incomodo en internet o matar de inanición a un programa crítico que se transmita por una radio comunitaria, indígena o televisión pública.


En suma nuestra transición democrática, además de truncada, ahora se le va borrando los criterios para medir su calidad y uno de ellos es el acceso a diversas fuentes de información. Pero lo más duro apenas se asoma, porque ya se están discutiendo en comisiones del senado los dictámenes de las leyes secundarias en materia energética y nuevamente la aplanadora del tricolor ante una oposición impotente y testimonial.  

@Ideassiniestras  

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